Entre ayer y hoy, aprovechando que han sido días de raíz según el calendario biodinámico, hemos recolectado los ajos.  Aún cuando hortelanos con experiencia nos habían advertido que estas tierras no eran las más adecuadas para cultivar ajos, la cosecha nos ha demostrado que con unos pocos cuidados se puede obtener casi todo lo que uno quiera. Aunque la mayoría de los ajos de esta cosecha han sido de tamaño pequeño (creemos que debido a nuestro celo de no regar demasiado, que hizo que en ciertos momentos pasaran sed y frenaran su crecimiento), una gran cantidad han crecido hasta llegar a un tamaño medio a medio-grande.  Independientemente del tamaño, estamos seguros de que las cualidades nutritivas de todos ellos no decepcionará a nadie que los pruebe.

Recolectando ajos (imagen sacada del libro medieval Tacuinum sanitatis)

Recolectando ajos (imagen sacada del libro medieval Tacuinum sanitatis)

Para todos aquellos que queráis aprender acerca del ajo, su historia, propiedades, etc., os recomendamos el boletín nº 87 de ISLAM Y AL-ANDALUS: El ajo y sus sorprendentes propiedades terapéuticas. Su presentación no es muy colorida ni vistosa, pero merece realmente la pena.

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