Aunque durante el invierno hay menor producción en la huerta, ésto no significa que haya menor trabajo. Es más, siempre falta tiempo para hacer todo lo que uno desearía. Durante este invierno (de hecho, durante los últimos 6 meses) el principal trabajo que se está llevando a cabo en las Huertas del Abrilongo es la creación de bancales permanentes y la preparación de los que ya están creados. Dentro de poco os mostraré el trabajo realizado.

Uno de los trabajos que han sido imprescindibles ha sido la (re)apertura de una zanja que evite que el agua de lluvia corra por la huerta y arrastre los bancales (cosa que, por desgracia, ya sucedió tras la primera tormenta del pasado otoño, cuando cayeron más de 30 litros en menos de una hora).

Esta zanja es un síntoma evidente de lo que ha cambiado el clima en los últimos decenios. Antiguamente el agua siempre corría por ella, todo el año.   En la actualidad únicamente lo hace durante unos días despues de unas lluvias intensas.

Abriendo la zanja

Zanja tras las lluvias de invierno

Zanja tras las lluvias de invierno

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